JIRAFA » La última especie en peligro de extinción

Por increíble que parezca, la jirafa, uno de los animales silvestres más inofensivos y altos en el mundo se encuentra en peligro de extinción. Según datos aportados por expertos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la población de esta especie disminuyó en un 40 % en las últimas tres décadas. Las jirafas han sido consideradas en peligro alrededor del mundo y catalogadas como una especie vulnerable.

Otra de las cifras que se han dado a conocer en reuniones sobre la biodiversidad es que, para el año 2015, la población de la jirafa rondaba en al menos 97 mil ejemplares, un numero bastante bajo en comparación a una población existente de entre 151 mil a 163 mil ejemplares registrados en la década de los ochenta.

Amenaza de la jirafa

Esta disminución se debe a la destrucción del medio ambiente, lo que deriva en pocas o ninguna fuentes de alimentos y agua, caza ilegal, la agricultura, minería, entre otros factores. La jirafa se ha convertido en uno de los animales más valorados por los cazadores furtivos, ya que tanto su piel como el resto de las partes de su cuerpo tienen fines comerciales. La piel de la jirafa se utiliza para la fabricación de carteras, zapatos, correas, instrumentos musicales, entre otras cosas, mientras que su carne es muy solicitada en varias partes del mundo, siendo ésta un manjar para muchos y muy costosa.

Las jirafas se encuentran en África, específicamente en el sur y este, aunque también se hallan en comunidades más pequeñas de la parte Central y Occidental de este país, pero ocurre que estas son poblaciones muy vulnerables ante las guerra y otros problemas civiles.

A todas estas adversidades está expuesto el hábitat de las jirafas, problemas que si bien pudiesen ser solucionados con leyes que resguarden su permanencia y una actividad humana controlada, continúan creciendo cada día y afectando de manera extrema la vida silvestre en general.

Equilibrio natural

Es importante saber que, las jirafas mantienen el equilibrio en el medio ambiente, puesto que llegan a medir hasta 6 metros de altura, actúan como vigías y advierten de peligros y depredadores a su especie y a otras.

Estos animales basan su dieta en algunas frutas y follajes de distintos árboles y también pueden estar varias semanas sin beber agua, ya que gracias a su alimentación herbívora pueden abastecerse del líquido a través de lo que consume. Entre otra de sus virtudes, debido al color de su pelaje con capaces de camuflarse entre ramas y pasar desapercibidas ante los potentes depredadores. También puede dormir unas dos horas al día, de pie, por espacios de 10 a 15 minutos cada uno.

Medidas de conservación

Por ejemplo en Kenia, la población de jirafas disminuyó considerablemente en la última década, es por ello que se han adoptado medidas para reforzar la protección en el área natural. El objetivo es cuidar y evitar el descenso de la población de jirafas por medio de actividades eficientes, tales como la concienciación en las personas de salvaguardar a estos maravillosos animales y dar cuenta de su necesidad en la vida silvestre.

Otro dato es que, en los santuarios y parques naturales, a través de charlas, visitas guiadas, etc., se ha podido dar a conocer y entender el valor de las jirafas. Estos ejemplares son atracciones turísticas muy valoradas e importantes en Kenia, estos lugares son muy concurridos año a año por miles de turistas para conocer de cerca a estos nobles animales.

Las organizaciones protectoras en Kenia, trabajan para fortalecer la vigilancia y protección de estos animales.